No todas las fugas de agua son visibles. Algunas se producen dentro de paredes o bajo el suelo, y solo se detectan por señales indirectas. Cuanto antes se identifiquen, menos daño causan.
Revisa el contador del agua
Cierra todos los grifos y electrodomésticos que usen agua, y comprueba si el contador sigue avanzando. Si lo hace, hay una fuga en algún punto de la instalación.
Manchas de humedad que no desaparecen
Una mancha que crece poco a poco en pared o techo, incluso sin lluvia reciente, suele indicar una fuga en una tubería cercana.
Factura del agua más alta de lo normal
Si tu consumo de agua sube sin que haya cambiado tu uso habitual, merece la pena revisar la instalación antes de que la fuga empeore.
Ruido de agua corriendo sin usar ningún grifo
Si oyes un sonido de agua fluyendo cuando no hay ningún grifo o electrodoméstico en marcha, es una señal clara de que algo no va bien en la instalación.