Que la lavadora acabe el programa con agua dentro es una de las averías más comunes y, por suerte, muchas veces tiene una causa sencilla de identificar antes de pedir una reparación.
El filtro de desagüe está obstruido
Es la causa más habitual: monedas, botones o pelusas acumuladas bloquean el filtro. Suele estar en la parte baja delantera de la lavadora y se puede revisar y limpiar con cierta facilidad.
El tubo de desagüe está doblado o taponado
Si el tubo que conecta la lavadora al desagüe está retorcido o tiene una obstrucción, el agua no puede salir correctamente aunque la bomba funcione bien.
La bomba de desagüe está averiada
Si el filtro y el tubo están bien pero sigue sin desaguar, es probable que la bomba esté dañada o bloqueada por algún objeto pequeño. En ese caso sí conviene un diagnóstico profesional.
Antes de llamar al técnico
Revisa el filtro (con la lavadora desenchufada) y comprueba que el tubo de desagüe no esté doblado. Si el problema persiste, lo más probable es que sea la bomba y necesite revisión.